Se ha conectado.
Se ha conectado y no me he atrevido a saludarle.
¿Y si nota que me pasa algo?
¿Y si no le hace falta preguntar?
¿Y si pregunta? ¿Que le digo?
No puede decirle que cada vez estoy más segura de que no me olvidaré de Él jamás, no puedo decirle que es tan especial que no consigo decir dos palabras sin pensar en que estará haciendo...
Joder, ¿que me pasa? No me tenía que importar lo que pensara si me pasa algo. En realidad a ÉL no tenía que preocuparle tan siquiera. Pero si le importa, y sé que preguntara.
No, no le saludo. No quiero arriesgar. No quiero ganar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario