13 nov 2011

I hate sundays.

Domingos. Domingos que duelen. Domingos cargados de recuerdos. De fotos. De películas. De meriendas. De llamadas. De conversaciones. Domingos llenos de palabras. De besos. De abrazos. De caricias, risas y lágrimas. Domingos llenos de ratos en los que despertaba y te descubría observándome dormir. Domingos perfectos. ¿Domingos que echo de menos? Domingos que nunca volverán. Porque todo ha cambiado, porque nada es igual, porque tú has cambiado y ya no hay vuelta atrás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario