10 mar 2013

Llorar.

Llega un momento en que tu corazón ya no sabe porque llora.
Momento en el que las lágrimas salen, sin más, sin parar. Porque están superadas.
Y tienes que aguantar, porque no hay más cojones. Porque "eres fuerte", o eso dice la gente.
Pero esa gente no te ha visto llorar como una niña, ni te ha visto cuando necesitabas un abrazo y no había nadie para dártelo.
Solo los dos, tres como mucho, que te han visto en esa situación, saben que cuando dices que no tienes fuerzas, es la verdad.
Tantas cosas malas en un mismo día, y sigo viva. Me considero inmortal.
En estos momentos necesito un puto hermano, o una puta hermana, que venga a tocarme los huevos a la habitación y termine abrazándome.

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